Archivo | enero, 2014

De empresas y redes sociales

30 Ene

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Por Natalia D. Alonso

Hoy por hoy, pareciera estar dado por sentado que todo negocio debe promocionarse a través de los social media. Los nuevos medios se presentan con la promesa de poder llegar a un gran público, un público masivo, a través de una escasa inversión (de dinero, al menos). Ahora bien, ¿ésta fórmula realmente funciona así?; y, ¿qué les ocurre a las empresas que están en las redes?

Recientemente, Diario BAE publicó un estudio en el que se afirmaba que “sólo una de cada diez empresas saca rédito de las redes sociales”. Según el sondeo, lo que ocurre es que en la mayoría de las grandes compañías, la estructura y división de tareas provoca que no haya una interacción directa entre el cliente/ usuario de redes sociales y los desarrolladores efectivos del servicio o producto, por lo que no existe un intercambio real que entre ambas partes. En resumidas cuentas, la estructura burocrática de gran parte de estas empresas hace que sus redes sociales estén manejadas por el departamento de marketing o atención al cliente, y que únicamente se realicen acciones de marketing en un solo sentido, en detrimento de una interacción más cercana con los usuarios.

Como contrapartida, algo bien distinto parecería ocurrir en las pequeñas y medianas empresas (PYMEs). Según un estudio español, cada vez más PYMEs se valen de las redes sociales para promocionar sus productos y servicios. Ocurre que estas plataformas se han convertido en un canal de comunicación de vital importancia para el desarrollo de estas empresas. Las redes sociales -en conjunto con el crecimiento del e-commerce– han abierto a las PYMEs mercados que antes les resultaban inaccesibles. Además, la interacción directa con su comunidad consumidora, les permite perfeccionar sus productos/ servicios, adaptándolos a la demanda y prescindiendo en muchos casos de costosos estudios de mercado. Con esto no queremos decir que estos estudios no sean ya relevantes (porque en efecto creemos que lo son), sino remarcar que las PYMEs han capitalizado el saber que las redes sociales les brindan, potenciando su negocio.   

Pareciera que esta vez las PYMEs no tienen nada que envidiarle a las grandes corporaciones.

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De lo real a lo virtual: qué dejan atrás las redes sociales

23 Ene

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Por Ma. Soledad Goyanes

Las redes sociales han llegado a nuestras vidas para quedarse. Han revolucionado los modos a través de los cuales nos comunicamos e interactuamos con amigos, colegas y con las personas en general. Su propuesta trasciende las barreras geográficas. Va mas allá de hacer común lo compartido o exponer nuestros pensamientos. Se trata de cómo hemos modificado hábitos y conductas en nuestro modo de ser y comportarnos con los demás.

Para generar un contacto con un amigo e ir fortaleciendo el vínculo día a día, ya no necesitamos reunirnos en un bar. Facebook, permite mediante su servicio de chat entablar una conversación, así también por medio de sus estados proporciona información de cómo estamos, qué estamos leyendo, qué música escuchamos y dónde nos encontramos físicamente.

Asimismo, si queremos mostrar a un amigo las fotos de nuestras últimas vacaciones, ya no hace falta revelarlas e invitarlo a nuestra casa para enseñárselas. Instagram, la aplicación para smarthphones,  nos permite editar y compartir  fotografías tanto en la propia red como en otras redes tales como facebook, twitter, tumblr y flickr; siendo un detalle diferenciador en homenaje a la Kodak Instamatic, la posibilidad de volver las imágenes cuadradas y otorgarles un matiz sepia.

Por otro lado, no debemos olvidar la posibilidad que skype nos habilita para vernos y conversar cara a cara, dejando atrás largas horas de comunicación telefónica para ponernos al día respecto del otro.

Twitter, al igual que facebook nos permite seguir no a solo personas, sino también  a empresas, servicios y/o productos, medios de comunicación; y en relación a estos últimos hacer “zapping” para mantenernos informados rápidamente. Por ejemplo, en el caso de diarios, revistas y periódicos, evitamos realizar una inversión económica importante para acceder a cada uno y con tan solo unos minutos nos encontramos actualizados.

Cuando nos proponemos buscar un empleo, el envío de nuestro CV a una empresa de interés ya no implica entregar una hoja impresa en mano, o mirar clasificados en el diario y hacer largas colas. Hoy en día existen gran cantidad de portales que nos permiten filtran por rubro, disponibilidad horaria y zona geográfica. Los CVs se envían por email, haya búsquedas abiertas o no, conformando grandes bases de datos. Linkedin, la red profesional más importante en los últimos tiempos, ha transformado las maneras a través de las cuales nos acercamos y presentamos en el mundo laboral. Nos ofrece exponer detalladamente nuestro curriculum, permitiendo incorporar aspectos que escapan al modelo clásico. No sólo se puede buscar empleo sino también ofrecerlo, manteniendo contacto permanente con miles deprofesionales y empresas de rubros diversos. Inclusive, nuestro perfil puede ser visto sin la necesidad que nos postulemos.

 Sin lugar a dudas, las redes sociales nos sitúan en otro plano e instauran otro tipo de sociabilidad. Generan cambios en nuestra forma de vida y en nuestras relaciones con los otros. En este punto, la pregunta que se abre es si son las redes sociales las que vienen a modificar nuestros modos de ser; o bien si son nuestros nuevos modos de ser y relacionarnos los que se valen de las redes sociales para realizarse.

Redes horizontales y verticales: nuevos tipos de sociabilidad

16 Ene
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Por Ma. Soledad Goyanes

Las redes sociales invaden nuestro día a día presentando un sin fin de imágenes, videos e información. Han revolucionado las formas a través de las cuales nos comunicamos, con amigos, colegas y con todas las personas en general. Pero no todas las redes sociales son iguales en su propuesta, ni nos habilitan el mismo tipo de interacción y alcance.

Por un lado, nos encontramos con las redes denominadas “horizontales”, que permiten un acceso libre y presentan un carácter democrático. Por otro lado, contamos con las redes de tipo “vertical”, las cuales son más restrictivas en la medida que requieren de alguna competencia para poder ser parte.

En el primer caso, las cuentas de twitter y facebook constituyen los ejemplos más salientes, en tanto nos proponen una interacción desestructurada y con un tono familiar, preferentemente con amigos. En facebook, compartimos contenidos de texto e imagen, participamos de eventos, sugerimos amigos, entre otras posibilidades.  A través del microblogging, twitter nos permite compartir nuestras ocurrencias, conocimientos y estados de ánimo ’en tiempo real’, permitiendo que sean replicados por nuestros seguidores una y otra vez en la red.

Por su parte, Linkedin constituye una red de tipo vertical en la medida que el “ser profesional”, tener competencias o ser una voz autorizada respecto a un tema dado comprende el requisito para participar e interactuar en ella. Allí presentamos nuestras habilidades profesionales, y tenemos la posibilidad de buscar empleo y entrar en contacto con empresas. En pocas palabras, nos permite lucirnos, laboralmente hablando.

De este modo, vemos como las redes sociales nos introducen en un nuevo tipo de sociabilidad, donde hablar y compartir con amigos, así como también desenvolvernos en la esfera laboral, ha variado nuestros modos de ser y estar en el mundo.